Es de esperar que al visitar otro país, las cosas se hagan de manera diferente o las personas se comporten distinto, provocando un shock cultural. Aunque como chilenos consumimos mucho contenido multimedia de Norteamérica como su música, películas, podcasts, etc., nada nos preparó para las cosas que vivimos y nos impactaron tanto positiva como negativamente. A continuación, detallaré aquellas situaciones:
1. Sacarse los zapatos
al entrar a una casa.
Quizás pensabas que
sólo los japoneses y otros asiáticos se sacaban los zapatos al entrar a las
casas, pero no: los canadienses lo hacen también. Más que seguro, lo hacen por
un tema práctico, ya que el clima es bastante inclemente buena parte del año,
con lluvias y nieve. Esta costumbre se mantiene para no ensuciar sus delicados
pisos de alfombra con las botas llenas de nieve, dejar toooodo mojado y evitar
entrar humedad a la casa. A diferencia de los asiáticos, las casas no tienen
una entrada especial para este propósito, sino que es una entrada normal a la
que le ponen una alfombra o una base de plástico y no más tiran los zapatos
ahí. Opcional, aunque popular, se pone un mueble o soporte básico para zapatos
a un costado de la entrada. Tampoco es visto como de buenos modales el usar
pantuflas en la casa, sino que el canadiense anda con cualquier zapato: chalas,
crocs, o simplemente en calcetines o a pata pelá por su casa.
2. Las casas son de
madera.
Todas esas casas
hermosas que ven en las películas norteamericanas se ven bastante sólidas, a
primera vista uno podría pensar que son de concreto, ¿no? Pero no es así. Lo
único que es de concreto son los cimientos y quizá el sótano. De la primera
planta a la segunda o tercera (sí, algunas casas tienen hasta 3 pisos más el
sótano), son todas de madera, y recubiertas con capas de aislantes y terminadas
por dentro con drywall o cartón yeso. Así mismo, para aislar la casa de las bajas
temperaturas en los meses fríos y no se escape el calor, las ventanas suelen
tener doble vidrio.
Quizá lo más
impactante es hasta las casas pareadas y los pequeños edificios dedepartamentos son de madera también.
Dato extra: La
aislación del ruido es relativa a la calidad de la construcción, aunque al usar tantas capas para aislar del frío, suene ser bastante buena para bloquear el ruido también.
3. Cobrar arriendo a
los hijos.
Quizá esto sea lo más
impactante de la cultura canadiense. Yo había escuchado por amigos de mi
familia que viven en Europa (exiliados) que en esos países los papás cobran
arriendo a sus hijos. Llegando a Canadá, me sorprendió ver que aquí también
resulta ser una costumbre, al menos entre gente blanca. Lo normal es que una
vez sales del colegio, ya se espera que trabajes (no necesariamente que
estudies, ya que también te lo costeas tú mismo) y aportes en la casa. Muchos
padres ven una oportunidad de cobrar arriendo, que suele ser igual o menor al
promedio de mercado, a sus hijos como forma de motivarlos a trabajar, ganar
dinero y volverse adultos funcionales para la sociedad rápidamente, y
últimamente evitar tenerlos como zánganos ni-ni ahí tirados cómodamente en la
casa. No creo que ayude mucho que los canadienses y otros países desarrollados
suelen tener hijos bastante mayores, por lo que la brecha generacional es
mayor, haciendo que la relación de padres e hijos no sea para nada cercana al
nivel latinoamericano al que estamos acostumbrados. Una vez que los papás te
obligan a pagarles arriendo, los jóvenes suelen irse de la casa cuando la relación
es particularmente mala.
¡Imaginen cuánto le debemos a nuestros padres!
4. Trabajan y estudian
(a la vez).
Un poco continuando
con lo anterior, se espera que los jóvenes canadienses entren a la vida laboral
más rápido que a la universidad, ya que normalmente el pago de aranceles son
responsabilidad de ellos mismos, sin importunar a sus padres con préstamos o
ayuda económica. Los chicos (de clase media o baja) que deseen estudiar
normalmente trabajan todo el verano sin parar para juntar plata para el arancel
anual y trabajan part-time el resto del año para pagar sus gastos básicos
diarios.
5. El trabajo
part-time ¡existe!
Si eres estudiante en
Chile estás obligado a trabajar el fin de semana todo el día en una de las
pocas opciones de retail que lo ofrecen, o más precario aún, trabajando de
“empaque” por propinas en un supermercado o tienda. Aquí existe el horario
flexible para estudiantes. Si bien estudiar ya es un trabajo full-time, los
estudiantes de educación superior tienen opciones laborales en las que pueden
trabajar turnos cortos de 4 horas que se acoplen a sus horarios de clases y
actividades académicas. Además, en las universidades más importantes existen
programas de empleo en los distintos servicios que entrega el campus en los que
pagan mucho más del mínimo la hora para que no tengan la necesidad de trabajar
más de la cuenta.
6. La gente pobre vive
en el sótano de la casa.
Si vieron la película
coreana Parasyte, pudieron notar que el arriendo es caro en Corea del Sur, por
lo que la gente que recibe menores ingresos es relegada a los sótanos-búnker
debajo de las casas familiares coreanas.
En Canadá, los sótanos
son ocupados por la gente de menores recursos, inmigrantes y estudiantes, por
sus convenientes arriendos. Ahora bien, en las grandes ciudades, los propietarios
de casas suelen acondicionar los sótanos con todas las comodidades para que tu
vida ahí sea lo más cómoda posible. Así, se convierte en un departamentito
bastante ameno, que poco tienen que envidiar a las moradas sobretierra.
7. Virar a la izquierda
en amarillo.
Si conducir ya es
bastante intimidante, en Vancouver, y probablemente toda Norteamérica, es súper
común que la luz amarilla del semáforo se use para virar a la izquierda en
cruces ¡de doble vías! Esto obviamente es muy peligroso, pero es una norma
tácita que se suele respetar, aunque no falta el conductor imprudente que
intenta doblar, aunque haya peatones todavía cruzando la calle. En las grandes
intersecciones, afortunadamente, hay semáforos de 4 tiempos para permitir que
estas maniobras se realicen cómodo y seguro para todos.
8. Virar a la derecha
en rojo.
Durante la crisis de
petróleo en los 70s se empezó a permitir por ley que los autos pudieran virar
en rojo en cualquier intersección siempre y cuando no viniese un vehículo por
el lado en verde. Esto debido a que parar el auto y volverlo a iniciar suponía
un gasto extra de combustible vs seguir en movimiento. Esto quedó a si desde
entonces en toda Norteamérica y hace que cruzar una intersección concurrida más
complicado para los peatones, que deben estar atentos a que los conductores los
vean cuando van cruzando. ¡Mucho cuidado!
9. Grandes. Espacios.
Abiertos.
Como ya lo he
mencionado, en Norteamérica todo es G R A N D E
y E S P A C I O S O. Las avenidas,
las tiendas, las casas y construcciones en general. Y aunque el precio de la
tierra urbana en Vancouver sea carísimo, no es la excepción. Esto hace que las
ciudades sean super grandes en extensión, pero menos densamente pobladas, sobre
todo los suburbios, traduciendo los tiempos de transporte en el doble o triple.
Sip. Los canadienses e
inmigrantes que ya se adaptaron al gélido clima, bien saben que la época de
shorts empieza en los 0°C. Y en verdad se lo toman con humor incluso haciendo
memes de sí mismos.
11. A la gente le da
igual como te vistas o como te veas (hasta cierto punto).
La presentación
personal es importante, ¿no? ¿Qué tan seguido te preocupa que te digan algo en
la pega por tus piercings, joyas, forma de maquillarte (o no usar maquillaje),
largo de tu pelo, vello facial, uñas pintadas o incluso el pelo teñido? Pues
acá eso poco importa. La gran mayoría de las empresas no se preocupan de esos detalles,
sino en tus verdaderas capacidades y experiencia laborales a la hora de
contratarte, o en tu rendimiento para mantenerte en la empresa. Los chicos en
los colegios van con ropa de calle. Aunque sí hay ciertas normas de vestimenta,
en general, se dedica poco esfuerzo en reforzar la censura a la autoexpresión
con la presentación personal.
Obviamente habrá
excepciones según la empresa o el rubro, mientras más elegante el lugar, más
altos los estándares.
12. El acoso callejero no
está normalizado.
Bueno, no el típico
silbido, agarrón, mirada lasciva, grito o susurro en la oreja tan propios de
mis lares chilenos. Las chiquillas acá andan vestidas y arregladas (o no) COMO
SE LES DA LA REAL GANA, ya sea mostrando piel o con un burka negro de pies a
cabeza, y NADIE, absolutamente nadie les dice nada. Nadie se siente con el
derecho sobre el cuerpo ajeno. Por lo mismo, Canadá es muy ambiente muy seguro
para las mujeres, aunque claro, no está de más tomar precauciones como fijarte
que no le pongan nada extraño a tu trago en el bar, salir a discos en grupo -nunca
sola-, lo (tristemente) normal.
13. La vida nocturna
es… fome.
Nunca he sido de ir a
discos, pero la mayoría de mis compatriotas se lo pasa muy bien empezando con
la previa en una casa, luego a la disco a bailar toda la noche, ¿no? Pues acá
poca gente pone la casa (más que nada esto es una costumbre latina), en su
lugar, los canadienses prefieren empezar la previa del carrete en un bar poco
después de salir del trabajo y cenar (tipo 6 pm), para luego estar yendo cuando
abre la disco a eso de las 9 o 10 pm. Bailar un rato, más que nada seguir
tomando (shots) y devolverse a la casa a medianoche o quizá hacerla larga y
quedarse hasta que cierre la disco a eso de las 2 o 3 am.
No digo que sea
aburrido sólo porque se termine relativamente temprano, sino que hay ciertos
factores que reamente te hacen la noche inolvidable o te la destrozan. Por
ejemplo, la música que ponen en el bar es MUY FUERTE y prácticamente no se
puede conversar, pero tampoco se puede bailar pues porque es un bar y no hay
espacio. La música de la disco es bien aburrida: rap, R&B, pop, trap en
inglés, nada que ver con el pegajoso reggaetón, su cumbia super bailable o
cualquier otro género latino lleno de ritmo al punto que es inevitable ponerse
a bailar. Por otro lado, la gente de Vancouver es… bastante fría. Cuesta
entablar conversaciones con extraños sin que ambas partes se sientan extrañas.
Si vas con tu grupo, normalmente no interactúas con nadie más. ¡Hay que armarse
de paciencia y sacar perso!
¡Pero no todo está
perdido! Gracias a que la cultura es tan cosmopolita, en Vancouver hacen noches
de k-pop en una disco los findes largos y el día de San Patricio (festividad
Irlandesa), todo el mundo sale a festejar a las calles del centro disfrazados o
por lo menos vestidos de verde. Ni en Canada Day hay tanto entusiasmo, ¡já!
14. Los feriados son...
extraños.
A diferencia de Latinoamérica en donde los feriados suelen ser fiestas religiosas, aquí sólo es feriado religioso Pascua (de Resurrección) y Navidad. Si el feriado impostergable (Navidad, por ej.) cae fin de semana, se da el día lunes como extra, para tener sí o sí el fin de semana largo. Todos los otros feriados son cívicos y no muchos canadienses los observan de manera especial. Algunos feriados son Día de la Familia, Día de la provincia, Día del Recuerdo, Día de la Reina Victoria (literalmente, su cumpleaños), entre otros.
¡Hasta aquí llegamos!
Quizá haya mucho más que contar de Canadá que pueda se chocante para un chileno.
Atentos a una posible segunda parte.







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